
Este es nuestro primer Portal y Chakana, la piedra fundacional de nuestra asociación, erigida en nuestros inicios como la Familia Cosmovisión Andina Ángeles Custodios. El Portal es un umbral sagrado que nos conecta con la energía del cosmos, mientras que la Chakana a sus pies es el corazón de nuestras ceremonias, un altar que resume la totalidad de la cosmovisión andina. Este conjunto es el testimonio en piedra de nuestro origen y la fuente de inspiración que continúa guiando nuestro camino espiritual.
Foto tomada el 1 de agosto de 2011
La presente fotografía, capturada en nuestra capilla, documenta la solemne celebración del 1 de agosto, fecha que marca el inicio del ciclo agrícola y el mes de tributo a la Pachamama en la cosmovisión andina. En este día de profundo significado espiritual, nuestro espacio sagrado se convierte en el escenario de un ancestral rito de agradecimiento y reciprocidad con la Madre Tierra.
Foto tomada el 1 de agosto de 2011


Esta imagen documenta la ceremonia de bienvenida al Año Nuevo Andino, realizada por nuestra asociación el 1 de agosto de 2011. Miembros de la comunidad se congregaron antes del amanecer frente a nuestro portal fundacional en la sede de Ayacucho. El objetivo del encuentro fue observar la salida del sol a través de este umbral de piedra, un acto ceremonial que marca el inicio de un nuevo ciclo agrícola y espiritual. Esta actividad representa la renovación de nuestro compromiso con las tradiciones ancestrales y el agradecimiento a la Pachamama.
Foto tomada el 1 de agosto de 2011



La fotografía retrata la unión y el esfuerzo colectivo con que nuestra hermandad levantó los cimientos de su primer centro de catequesis. Este espacio, que nació del trabajo en común para sembrar la fe, hoy se ha transformado en el auditorio que nos acoge para nuestras reuniones y reflexiones. Es el recordatorio permanente de que la base de nuestra comunidad está construida sobre la fuerza de la voluntad y la colaboración de sus miembros.
Fotografía toma en el año 2011







La presente fotografía captura un momento de profundo recogimiento durante una jornada de catequesis de nuestra hermandad. Este espacio formativo es fundamental para la transmisión de la fe y el desarrollo espiritual de nuestros niños y jóvenes. Bajo la atenta mirada de nuestros catequistas, los participantes se congregan en un ambiente de respeto y devoción para reflexionar sobre las enseñanzas del Evangelio
Fotografía toma en el año 2011
La imagen documenta un momento de la peregrinación anual que nuestra hermandad realiza a la montaña sagrada. Esta travesía se dirige al «Señor de Razuhuillca», que en la cosmovisión andina representa al Apu más poderoso de la región, una divinidad fundamental para la prosperidad y el bienestar comunal. Este arduo ascenso por la montaña simboliza la firmeza de la fe y la capacidad de superar obstáculos. La jornada, que fusiona la devoción cristiana con la reverencia ancestral al Apu (fuente vital de agua), renueva anualmente los lazos comunitarios y fortalece el espíritu de sacrificio y esperanza de nuestra institución.
Fotografía toma en el año 2011





La imagen captura un momento del trayecto que anualmente emprenden los miembros de nuestra hermandad hacia el Santuario del Señor de Qoyllur Rit’i. Esta peregrinación, considerada una de las más grandes manifestaciones de fe de los Andes, es un compromiso que nos exige superar la altura y el hielo como prueba de devoción. Cada paso sobre el nevado es una renovación de la promesa espiritual, fusionando la fe en Cristo con la profunda reverencia a los Apus (las montañas sagradas). Esta travesía no es solo un acto de sacrificio, sino una fuente de inspiración y fortaleza que refuerza la unidad de nuestra comunidad y el vínculo inquebrantable con nuestras tradiciones ancestrales y cristianas.
Fotografía tomada en el año 2011





La presente imagen conmemora una fecha doblemente significativa para nuestra institución: el Séptimo Aniversario de la Hermandad y la solemne Fiesta Patronal del Niño César. La fotografía captura el momento de fervor colectivo al inicio de la procesión, donde la imagen de nuestro Patrón, el Niño César, emerge bajo su anda bellamente adornada. Este encuentro de la fe se convierte en un pilar que fortalece la identidad de nuestra hermandad, reafirmando nuestro compromiso con la devoción y con la continuidad de nuestras tradiciones, marcando un año más de labor comunitaria y espiritual
Fotografía tomada en el año 2012








La presente fotografía inmortaliza un momento histórico: la Primera Convención de la Hermandad, realizada en Ayacucho en septiembre de 2010. Este evento fundacional reunió a los miembros para establecer las bases y el espíritu de nuestra institución. La imagen captura un instante de profundo significado cultural y espiritual, probablemente una escenificación del Pago a la Santa Tierra (Pachamama), un acto de reverencia andina que subraya el arraigo de nuestras tradiciones. Esta convención marcó el punto de partida oficial de nuestra labor comunitaria y espiritual, consolidando el compromiso de la hermandad con la fe y la cultura local.
fotografía tomada en setiembre del año 2010





La presente fotografía captura un momento de la Procesión del Niño César realizada el 23 de septiembre de 2010. Esta jornada marcó una de las primeras veces en que la devoción a nuestro patrón fue llevada solemnemente a las calles, consolidando la presencia pública y el compromiso de nuestra hermandad en la comunidad. La imagen refleja el fervor y el respeto con el que los miembros portan el anda, iniciando así la tradición de honrar al Niño César como guía espiritual de nuestra institución. Este evento fue fundamental para establecer la costumbre patronal que hoy celebramos anualmente con gran dedicación.
Fotografía tomada el 23 de setiembre del 2010







La imagen documenta la jornada de nuestra hermandad durante el viaje a nuestro señor de Qoyllur Rit’i en 2012. Esta travesía andina no es solo un acto de fe individual, sino un compromiso que nos hermana con miles de peregrinos y diversas naciones de «Pablitos» (danzantes) que confluyen anualmente. El ascenso a través de los nevados, más allá de ser una prueba física, es la renovación de una tradición ancestral que une la devoción al Señor de Qoyllur Rit’i con la reverencia a los Apús tutelares. Para el mundo andino, esta peregrinación representa el pulso vivo de la fe regional, un testimonio de la perseverancia cultural y espiritual que se fortalece colectivamente al compartir el camino con otras hermandades y naciones.
fotografía tomada en el año 2012




